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Salud en familia

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Promoción de la salud

Puertas y barreras de seguridad para niños

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Contenido del artículo

Las barreras para la parte superior de la escalera deben fijarse a la pared y abrirse completamente, sin barra en la base

Según el registro de lesiones de los 28 estados de la Unión Europea (European Injury Database), cada año aproximadamente 75 niños, de entre 0 y 4 años, sufren lesiones relacionadas con barreras de seguridad que motivan asistencia en un servicio de urgencias.

¿Cómo se pueden producir las lesiones?

Existen barreras de tipo acordeón, con apertura en forma de uve en la parte superior y con forma de rombo entre los listones, que implican riesgo de estrangulamiento o de que el niño se quede atrapado al intentar atravesarlas o trepar por ellas. Por eso, este tipo de barreras se retiraron del mercado, pero todavía pueden encontrarse en tiendas de segunda mano.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de comprar o utilizar puertas para niños?

  • Compruebe en la etiqueta que la barrera cumple la norma europea de seguridad EN 1930: 2011, que asegura que el diseño es adecuado para proteger a niños hasta los 2 años de edad.
  • No compre barreras a presión para la parte superior de las escaleras. Al no estar atornilladas a la pared, si el niño las empuja pueden volcarse, provocando su caída por las escaleras.
  • Las barreras para la parte superior de la escalera deben fijarse a la pared y abrirse completamente, sin barra en la base.
  • Siga las instrucciones cuidadosamente para la instalación. Por ejemplo, si se pone a demasiada altura, el niño podría quedar atrapado entre el suelo y el borde inferior de la barrera.
  • El espacio entre los listones y las barras duras no deberá superar los 6,5 cm.

¿Cómo utilizar las puertas de manera segura?

  • Las barreras a presión son adecuadas para la parte inferior de las escaleras o los pasillos.
  • Para la parte superior de las escaleras siempre hay que usar barreras fijas.
  • Cuando el niño esté en casa, asegúrese de que todas las barreras están cerradas.
  • Compruebe los mecanismos de cierre y la estabilidad de la puerta cada vez que los utilice. Verifique que la barrera está correctamente fijada al pasillo o a la escalera.
  • No repare barreras dañadas. Es mejor que lo haga un profesional o que adquiera una nueva.

Esta información esta basada en la Guia de la Alianza Europea para la seguridad infantil. Noviembre 2013 :  M.Sengölge, J.Vincenten, Child Safety Product Guide: potentially dangerous products. Birmingham: Alianza Europea para la Segundad Infan , Eurosafe, 2013. Traducción española: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Guía de seguridad de productos infantiles. Madrid, 2014. 2º Edición

¿Dónde puedo encontrar más información?

Guía de seguridad de productos infantiles

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La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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Seguridad de los niños en garajes y sótanos

Los garajes y sótanos son lugares donde, además del coche, habitualmente se almacena material potencialmente peligroso para niños (gasolina, productos de limpieza, muebles viejos, electrodomésticos que ya no funcionan). Por ello es recomendable que sean áreas cerradas con llave y restringidas a los niños. Cómo tener un garaje seguro para todos No es recomendable que los niños jueguen solos cerca del garaje, mucho menos cerca de la entrada, ya que por su altura pueden no ser visibles para quien conduce y resultar heridos. Es conveniente colocar espejos en las esquinas con poca visibilidad (puntos ciegos). Si la puerta se abre con control a distancia, hay que comprobar que no haya ningún niño cerca antes de activarla. Asegurarse también de que el niño no tiene acceso al mando a distancia. Es deseable que estas puertas tengan sensor de movimiento que frenen la puerta en caso necesario. Retirar la llave y cerrar siempre las puertas del coche al dejarlo en el garaje para evitar que se pillen los dedos con una puerta, o que se queden dentro del coche y puedan sufrir un golpe de calor. Y si se tienen productos tóxicos… ¿Cómo se deberían guardar? Almacenar bajo llave las sustancias potencialmente peligrosas (pesticidas, productos de limpieza, pinturas). Asegurarse de que se mantienen en sus envases originales, bien rotuladas y, a poder ser, con cierre de seguridad. No guardarlos junto a otro tipo de productos, sobre todo de alimentación. Mantener la caja de herramientas fuera del alcance de niños. Una vez que se hayan terminado de usar, asegurarse de que todas vuelven a la caja y de que estén bajo llave. ¿Cómo proteger los enchufes y los cables? Se puede hacer la estancia más segura con cubiertas que protejan las tomas de corriente de la pared, con dispositivos para ese fin o simplemente colocando cinta aislante. Evitar los cables sueltos, anclándolos a la pared o con cinta aislante para evitar tropiezos. Retirar cables o fragmentos de cuerda que puedan colgar del techo o de ganchos (posibilidad de asfixia accidental). ¿Cómo se aseguran los muebles? Hay que asegurarse de que los muebles esten bien fijados a la pared, a poder ser con tornillos, ya que podrían caerles encima ante cualquier manipulación. Anclar aquellos muebles inestables (por ejemplo, estanterías). Evitar colocar objetos pesados cerca del borde de mesas o estanterías, ya que pueden caer encima de los niños. Dejar todos los cajones cerrados, a ser posible con llave, para evitar que los niños tiren de ellos. Acolchonar y proteger los bordes y esquinas de los muebles para evitar magulladuras. Aquellos muebles con bordes afilados deberían retirarse hacia las esquinas. ¿Cómo hacer seguras la maquinaria y los electrodomésticos? Si se va a emplear maquinaria en movimiento (cortacésped, desbrozadora…) extremar las precauciones, manteniendo a los niños alejados y comprobando siempre los alrededores. Si se tienen electrodomésticos hay que dejarlos desenchufados cuando no estén en uso. Si hay electrodomésticos viejos (lavadoras, neveras), retirar o bloquear las puertas para evitar que puedan quedar atrapados dentro. Y lo mejor: deshacerse de ellos llevándolos a un punto limpio. Bolsas de plástico Si se guarda en el sótano o garaje material como bolsas de plástico (de basura, de almacenaje, de compras a granel) es esencial que los niños no tengan acceso a ellas por el riesgo de ahogamiento. Comida de mascotas Mantenerla fuera del alcance de los niños. Calentadores de agua y gas No tener material inflamable (gasolina, latas de pintura, aerosoles) a menos de un metro de los calentadores, ya que si se derraman podrían ser explosivos. Hay que recordar que los periódicos, revistas y ropa vieja también arden con facilidad. Escaleras de mano Guardarlas horizontalmente para que los niños no puedan escalarlas y caerse. Enlaces de utilidad: Kidsafe. Lista de comprobaciones de seguridad en el hogar (PDF)

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Encendedores sin mecanismo de seguridad

Cada año, en la Unión Europea (UE) mueren hasta 40 personas y otras 1900 sufren lesiones causadas por encendedores (mecheros). La mayoría de las víctimas son niños. Los datos obtenidos de la European Injury Database revelan que, cada año, en los 28 estados miembros de la UE aproximadamente 340 niños, de entre 5 y 14 años, sufren lesiones relacionadas con los encendedores con la gravedad suficiente como para acudir a urgencias. La Comisión Europea, desde 2008, insta a los gobiernos a asegurarse de que los encendedores que se comercialicen en la UE tengan mecanismos de seguridad para niños. También prohibió la comercialización de encendedores que sean atractivos para los niños (por ejemplo, los de fantasía). Sin embargo, un estudio, realizado por ProSafe en el año 2011, revela que el 76% de los encendedores no cumplían la norma EN ISO 9994, por incumplimiento del reglamento o por falta de aplicación del mismo. ¿Por qué pueden ser peligrosos los encendedores sin mecanismos de seguridad? Los niños son capaces de manipular un encendedor desde los 2 años, pero la mayoría de los que provocan incendios jugando con encendedores tienen entre 3 y 4 años. A estas edades, los niños tienen curiosidad por el fuego y no entienden el peligro que entraña. De hecho, cuando prenden fuego a algo, suelen esconderse, por ejemplo debajo de la cama o dentro de un armario, lo que facilita que se asfixien, o abandonan el lugar sin avisar a nadie. ¿Qué hay que tener en cuenta al comprar o al utilizar un encendedor? El envoltorio debe indicar que el encendedor tiene un mecanismo de seguridad para niños (por ejemplo, conforme a la norma EN ISO 9994). Recordar que los mecanismos de seguridad de los encendedores no evitan que los niños los cojan y los usen. ¿Cómo utilizar los encendedores con mecanismo de seguridad de forma segura? Mantener los encendedores y las cerillas fuera del alcance de los niños. Nunca usar un encendedor como diversión para los niños, si no, lo verán como un juguete y probablemente intentarán utilizarlo después sin supervisión. Instalar detectores de humo en casa, preferiblemente detectores ópticos (fotoeléctricos) conectados a la red eléctrica, si es posible. Si se instalan alarmas de incendios que funciones con pilas, escoger pilas de larga duración para evitar tener que cambiarlas a menudo. Esta información esta basada en la Guia de la Alianza Europea para la seguridad infantil. Noviembre 2013 : M.Sengölge, J.Vincenten, Child Safety Product Guide: potentially dangerous products. Birmingham: Alianza Europea para la Segundad Infan , Eurosafe, 2013. Traducción española: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Guía de seguridad de productos infantiles. Madrid, 2014. 2º Edición

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Caídas, muy frecuentes y a veces peligrosas

Son la tercera causa de muerte y la primera causa de hospitalización por accidente en la Unión Europea en menores de 19 años Las caídas son la causa más común de lesiones en niños, pero como la mayoría no tienen consecuencias, su prevención recibe menos atención que otro tipo de lesiones. Pero, ¡cuidado!, son la tercera causa de muerte y la primera causa de ingreso por accidente en la Unión Europea (UE) en menores de 19 años. Como en otros tipos de lesiones, son más frecuentes en varones que en niñas. Se dan en todas las edades, pero más en niños y niñas muy pequeños y en varones adolescentes. Entre las caídas más importantes, el tipo y el lugar donde se producen las mismas es diferente según la edad. Así, es más frecuente que los menores de dos años se caigan desde muebles o de los brazos de su cuidador. En el grupo de uno a cuatro años, los accidentes más habituales son las caídas por las escaleras, desde ventanas o balcones, desde muebles o en los equipamientos de juego. En los niños mayores, sobre todo en los adolescentes, son más frecuentes las caídas en los equipamientos deportivos o desde alturas, como tejados o muros. Tipo de caídas que se pueden evitar con más facilidad **Andador** Todos los grupos de expertos en prevención de lesiones desaconsejan el uso del andador , tacatá o tacataca, pero sigue utilizándose. Los padres que lo usan creen que el niño está más seguro y que va a aprender a caminar antes, cuando es al contrario. El uso del andador aumenta el peligro de accidentes porque el niño se mueve más y más deprisa. Si, a pesar de todo, se le compra uno, hay que comprobar que cumple la norma europea de homologación, que tiene una base amplia y estable y que no cabe por las puertas, para evitar que el niño se desplace entre habitaciones. Escaleras En las viviendas con más de un nivel (unifamiliares o dúplex) se deben instalar barreras protectoras al pie y en la parte superior de cada tramo de escaleras y mantenerlas siempre cerradas. La barrera de abajo puede ser instalada a presión pero las de la parte superior deben ir atornilladas a la pared para que el niño no las pueda vencer con su peso. También deben tener barrotes verticales, en lugar de horizontales, para que no puedan trepar. Solo se recomiendan para niños menores de 24 meses, ya que por encima de esta edad el peso y la fuerza del niño desaconsejan su uso. Cambiadores El lugar más seguro para cambiar al bebé es en una colchoneta en el suelo. Muchas veces el bebé cae desde el cambiador al suelo (o desde la cama), casi siempre porque la persona que le cambia no ha tenido la precaución de dejar a mano todo lo que necesita y se desplaza, aunque sea unos segundos para alcanzar una toalla, un pañal o la ropa. **La trona** La mayoría de las caídas desde la trona son consecuencia de que el bebé no está sujeto adecuadamente. La trona debe tener un cinturón de sujeción con una correa que se coloca entre las piernas para evitar deslizamientos. No se debe dejar solo al niño mientras está en la trona, ya que podría levantarse y caer. Es recomendable comprar una trona pesada y con base ancha para que tenga una buena estabilidad. No debe permitirse a niños mayores subirse a la trona o colgarse de ella cuando el niño pequeño se encuentre sentado en ella, porque puede volcar. Ventanas Sin duda, una de las caídas más peligrosas es la que puede sufrir un niño al precipitarse desde una ventana o un balcón. No se deben colocar, delante de una ventana, muebles a los que el niño pueda trepar. Lo mejor es instalar elementos de seguridad para que no se puedan abrir totalmente, permitiendo solo una apertura parcial para ventilar. Existen en el mercado todo tipo de productos adaptables a distintos tipos de ventanas y puertas. También se pueden instalar mallas de seguridad, que deben ser muy sólidas para que soporten el peso del niño en caso de que se apoye. Literas Las caídas de camas y literas son un motivo frecuente de lesión. En camas y literas también se pueden producir lesiones por asfixia al quedar los niños, sobre todo los más pequeños, atrapados entre el colchón y la pared. La cama superior debe tener barandilla protectora y la escalera debe estar bien sujeta. Los niños menores de 6 años no deben dormir en la cama superior de una litera. **Caídas desde muebles** Es necesario que los muebles estén sujetos a la pared, especialmente las estanterías y los muebles altos, para evitar que se venzan si el niño intenta trepar. Para evitar que el niño trate de subir a los muebles no deje los objetos o juguetes con los que el niño suela jugar en un lugar donde no llegue. Cuando hablamos de productos tóxicos decimos “déjelos fuera de su alcance y de su vista”, en el caso de objetos no peligrosos decimos “déjelos a su alcance”, para que no tenga que trepar para alcanzarlos. Carritos de supermercado Los carritos para hacer la compra son un motivo frecuente de caídas. Las lesiones suelen producirse en la cabeza y en el cuello, en los dedos y en otras partes de las piernas y los brazos. Para evitarlas: Sujete al niño con el arnés que proporciona la silla. Piense en alternativas para no llevarlo en el carrito. Asegúrese de que el niño permanece sentado. No deje al niño solo en el carrito en ningún momento. No coloque hamacas o sillas de bebé encima del carrito. ¿Dónde puedo encontrar más información? Guía de seguridad de productos infantiles

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Juguetes que sean apropiados y seguros para los niños

En la época de Navidad y Reyes los juguetes son inseparables de los niños. Además de ser divertidos deben ayudar al desarrollo del niño. Pero todos los años, algunos niños reciben tratamiento en los servicios de urgencias debido a lesiones relacionadas con el uso de juguetes. Para disminuir estas lesiones se pueden tener en cuenta algunas recomendaciones para que sean seguros y los niños jueguen sin correr riesgos para su salud. Informacion extraida de la Guía de seguridad de productos infantiles. Productos potencialmente peligrosos.

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Gafas de sol para los niños

Los niños deben, al igual que los adultos, utilizar gafas de sol ¿Deben usar gafas de sol los niños? Los niños están mucho tiempo al aire libre lo que facilita que reciban una mayor cantidad de radiación solar que los adultos. Por ello, al igual que estos, deben usar gafas de sol para proteger sus ojos frente a las radiaciones ultravioletas. Además, ayudan a evitar que algún cuerpo extraño pueda entrar en ellos (por ejemplo, arena). ¿Cuándo empezar a utilizarlas? Aunque nunca es muy pronto para que un niño, incluso un bebé, utilice gafas de sol, durante los primeros meses es difícil que las tolere. A esta edad, las capotas de los cochecitos y sillas, así como el uso de sombreros pueden ayudar y ser suficientes para proteger los ojos de los lactantes. En general, un niño a partir del primer año, cuando ya camina, es capaz y debería utilizar gafas pues no olvidemos que aunque las gorras o sombreros pueden proteger de la radiación directa en el ojo, no protegen de la parte de la radiación que se refleja en el suelo, la arena, la nieve o el agua. ¿Por qué pueden ser perjudiciales las radiaciones solares? Las radiaciones ultravioletas A y B del sol, al igual que alteran y dañan la piel, pueden ser muy nocivas para los ojos, pudiendo afectar a la córnea (queratitis) y, a largo plazo, llegar a dañar la retina. ¿Cómo elegir las gafas solares? Al elegir unas gafas de sol para un niño nos debemos fijar en más cosas que solo el diseño. Es recomendable acudir a establecimientos especializados, las ópticas, donde nos ayudarán a escoger las que mejor se adapten al niño. Tienen que ser del tamaño adecuado, realizadas con materiales resistentes, y a la vez flexibles (TR90 o nylon), ligeros y seguros. Asimismo, deben llevar filtros adecuados (categoría 3) para bloquear la mayor parte de la radiación solar. Y por último, hay que fijarse en la etiqueta, donde debe aparecer el símbolo CE que indica que se ajustan a la normativa europea. En cualquier caso, es también muy importante explicar a los niños que no deben mirar fijamente al sol.

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Seguridad de las vacunas

Algunas de las enfermedades más graves que afectan al ser humano han sido eliminadas o reducidas considerablemente gracias a las vacunas. Las vacunas son muy seguras porque son sometidas a estudios muy estrictos antes y después de su comercialización y administración. ¿Cómo se evalúa la seguridad de las vacunas? La producción y comercialización de una vacuna lleva un largo proceso (en general años) que se inicia en el laboratorio, se continúa con ensayos clínicos en diferentes fases (al inicio con pocos voluntarios y después los ensayos deben incluir miles de voluntarios) y, muy importante, se finaliza con controles tras su comercialización, para confirmar su eficacia y seguridad. ¿Tienen efectos secundarios las vacunas? Si, como todos los medicamentos, pueden producir efectos secundarios que por lo general son muy leves: Locales (son los más frecuentes): dolor, hinchazón o enrojecimiento en el lugar del pinchazo. Generales: febrícula o fiebre, malestar, dolor de cabeza o un sarpullido. Excepcionalmente, una vacuna puede desencadenar reacciones graves en personas alérgicas a ese preparado o con otro tipo de circunstancias especiales. Por eso, se recomienda que las vacunas sean controladas y administradas por profesionales sanitarios, así como la permanencia en el centro de vacunación durante 15-30 minutos tras la vacunación, por si apareciera la rara reacción alérgica grave (1 caso por cada millón de vacunados). Si los comparamos con el beneficio que producen las vacunas, podemos decir que estos riesgos son mínimos. Como ejemplo, la vacuna frente a la difteria, el tétanos y la tosferina (DTP), puede provocar una encefalitis (en la mayor parte de los casos leve) en 1 de cada millón de vacunados, mientras que padecer cualquiera de las tres enfermedades puede ocasionar la muerte en 1 de cada 200 niños y producir una encefalitis (muchas veces grave e invalidante) en 1 de cada 1000 niños que las padezcan. ¿Existen contraindicaciones a las vacunas? En la actualidad sólo hay 2 contraindicaciones permanentes de las vacunas: la reacción alérgica grave o anafiláctica a una dosis previa de una vacuna o a algún componente de la misma. la presencia de una encefalopatía de causa desconocida aparecida en los 7 días siguientes a la administración de una vacuna con componente frente a la tosferina. Puede haber otras circunstancias que contraindiquen temporalmente una vacuna como puede ser una enfermedad aguda que ocasione fiebre alta o diarrea, pero una vez resuelta se pueden administrar las vacunas. Mitos sobre la seguridad de las vacunas Existen grupos de personas, muy activas en las redes sociales, que se manifiestan contrarias al uso de las vacunas y se justifican atribuyendo a las mismas diversas alteraciones y efectos secundarios. Algunos de los mitos achacados falsamente a las vacunas son: “Desde la introducción de los programas de vacunación masiva se diagnostican más casos de muchas enfermedades” Se les ha imputado la producción de autismo infantil, el aumento de casos de cáncer o de leucemia, esclerosis múltiple, esterilidad, enfermedad de Alzheimer y una larguísima lista de graves enfermedades. No hay ninguna prueba, hoy en día, que relacione la vacunación con estas enfermedades: Muchas de las enfermedades supuestamente mal relacionadas con la vacunación ya existían antes de aparecer la vacuna y el incremento que se ha producido en la frecuencia de algunas de ellas ya se había iniciado antes de la vacunación. En muchas ocasiones, no se ha producido un aumento real de la frecuencia, sino que simplemente se diagnostican mejor gracias a los avances de la medicina. El que dos cosas ocurran al mismo tiempo, no indica que estén relacionadas. Si así fuera, podríamos hacer responsables a los programas de vacunación del cambio climático, por ejemplo. La supervivencia a más largo plazo de enfermos crónicos podría ser responsable del aumento de algunas de las enfermedades achacadas a la administración de las vacunas. “Exponer al sistema de defensa del cuerpo (el sistema inmunológico) a tantos antígenos (sustancias extrañas al organismo) vacunales, puede producir una respuesta no deseada e, incluso, un mal funcionamiento de este sistema de defensa”. Argumento utilizado contra las vacunas y, sobre todo, en contra de la aplicación simultánea de varias vacunas. De forma natural, los niños están expuestos diariamente a una elevadísima cantidad de estímulos antigénicos para su sistema de defensa y es precisamente este estímulo el responsable, en parte,de que el sistema defensivo funcione correctamente. El Instituto de Medicina de los Estados Unidos de Norteamérica, una institución independiente y no gubernamental, declaró ya en 1994 que el número de antígenos contenidos en las vacunas infantiles no produce una carga apreciable para el sistema inmunológico. “El timerosal interfiere con el desarrollo cerebral del feto o del lactante” Durante mucho tiempo, en la fabricación o conservación de algunas vacunas, se ha utilizado como conservante el timerosal o tiomersal (una sal orgánica que contiene etilmercurio) por sus propiedades antimicrobianas. No se ha podido demostrar que esta sustancia en las cantidades presentes en las vacunas interfiera con el desarrollo cerebral normal. Además, hoy en día, ninguna de las vacunas que se utilizan en los calendarios vacunales de las distintas comunidades autónomas españolas, contiene esta sustancia por un principio de prudencia básico y, sobre todo, por la alarma social que se había creado alrededor de ella. Es normal que algunas personas expresen preocupación sobre la seguridad de las vacunas, pero debemos confiar en ellas. La vacunación ha demostrado ser una de las mejores herramientas que tenemos en salud pública y se deben seguir realizando controles pre y poscomercialización de forma estricta y rigurosa para que siga siendo así.

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Bebidas sanas para los niños

El agua es la mejor bebida natural en todas las edades de la vida, y preferible a los zumos y refrescos El agua es la mejor bebida natural en todas las edades de la vida. El agua es un alimento básico y esencial, aunque no aporte energía ni vitaminas. Es necesaria por sí misma. En la infancia, la edad adulta y la vejez. Se puede tomar agua con las comidas y fuera de ellas. En el recreo. Cuando hace calor o se practican deportes. Es importante cuando se tiene fiebre o se está resfriado o enfermo. O simplemente cuando se tiene sed, para refrescarse. ¿Los bebés necesitan tomar agua? Durante el periodo en que se alimentan solamente con leche no hace falta. La leche materna contiene agua suficiente. Las leches para lactantes —si están bien preparadas— también, aunque si el clima es caluroso, puede ser interesante ofrecer un poco más de agua Cuando el bebé empieza a tomar otros alimentos se le debe ofrecer un poco de agua de vez en cuando. Mejor con vasito que con biberón. Otras bebidas Zumos naturales Son el resultado de exprimir o licuar frutas o verduras y aportan casi todos sus nutrientes y vitaminas, excepto la fibra. Aunque es una opción para beber, mejor en pequeña cantidad, es preferible consumir la fruta entera con toda su pulpa y la piel, siempre que se pueda. Refrescos Se componen de agua y saborizantes. Pueden tener o no azúcares. Algunos tienen gas. No son recomendables en la alimentación. Especialmente los azucarados. Zumos envasados Fabricados a base de agua y concentrado de frutas. Están de moda. Muchas familias creen que son buenos para la alimentación de sus hijos. Sin embargo, deben saber que: Contienen mucha cantidad de azúcares, incluidos los que declaran no tener azúcares añadidos. Esto hace que aumente el riesgo de desarrollar caries dental y también contribuyen a ganar peso en exceso. No sustituyen a la fruta aunque se hagan con zumo: faltan la mayoría de las vitaminas y la fibra. Tras tomar un zumo, sube el azúcar en la sangre y por tanto disminuye el apetito. Eso aumenta el riesgo de que los niños coman menos de otros alimentos que son más necesarios para su crecimiento. A muchos niños les producen molestias abdominales y diarrea, debido a algunos de los azúcares o edulcorantes que contienen (el sorbitol sobre todo). Su consumo diario parece estar asociado al aumento de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 al cabo de los años. Aunque algunos contienen leche, es muy poca cantidad (10%). Los padres deben saber que el pequeño beneficio de esos 33 ml de leche del envase de 300 no compensa la gran cantidad de azúcares que llevan. Es preferible que el niño tome fruta fresca, lavada o pelada. La fruta tiene vitaminas y fibra que resultan muy saludables. O sea, que para beber, ¡el agua es lo mejor!

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Ejercicios para niños menores de 1 año

Unos pocos ejercicios para que los niños menores de un año realizen a lo largo del día Los niños necesitan moverse y explorar el entorno. Los padres suelen describirlos como “si tuviesen un motor que no para”. Sin embargo, la sociedad actual no facilita que los niños estén activos al aire libre o en casa. Desde muy pequeños permanecen sentados y emplean el tiempo en actividades que no requieren moverse. Con el objetivo de facilitar que los niños se muevan desde pequeños, el Ministerio de Sanidad ha elaborado un vídeo con ejercicios que se pueden realizar con los más pequeños. Hay que tener en cuenta que, más que los ejercicios en sí mismos, lo importante es fomentar el movimiento, el juego activo y disfrutar juntos. En los vídeos se describen ejercicios para realizar a lo largo del día en los menores de 1 año, que varían según los meses que tengan. Se pueden consultar en el documento adjunto. Hasta los 3 meses El bebé tumbado boca arriba, colocar las manos en las plantas de los pies y realizar movimientos de piernas, llevando las rodillas del niño al pecho. El bebé tumbado boca arriba, cogerle de las manos y realizar movimientos con los brazos. El bebé tumbado boca arriba, poner los pulgares en las manos del bebé, para que los presione, a la vez que se eleva ligeramente. El bebé tumbado boca abajo, se estimula su vista con un objeto o juguete que le llame la atención. Se puede mover el objeto de un lado a otro, para que mueva la cabeza. De 3 a 6 meses Mover las articulaciones: el bebé tumbado boca arriba, llevarle las rodillas al pecho de forma alterna (como si estuviera pedaleando). Estimular el agarre con las manos: el bebé tumbado boca arriba, darle los pulgares para que los agarre. Ir incorporándole con la mínima ayuda posible de la persona adulta, para que consiga ponerse sentado. Voltearle: el bebé tumbado boca arriba, con la menor ayuda posible facilitar que se dé completamente la vuelta y desde abajo volver a la posición inicial. Agarrar con las manos: darle juguetes de diferentes tamaños, texturas y sonidos para que se los pase de una mano a otra. Estimular el equilibrio: coger al bebé por las axilas y llevarle en diferentes direcciones. ¿Dónde puedo encontrar más información? Video: Ejemplos de ejercicios sencillos para menores de 1 año. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

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Medidas para prevenir que los muebles y los televisores caigan sobre los niños

La caída de muebles y televisores puede producir traumatismos graves en los niños Los niños tienen curiosidad, y eso les lleva a subirse a muebles para alcanzar todo aquello que les llama la atención. La caída de muebles, televisores y electrodomésticos sobre los niños puede causarles traumatismos graves, y en el peor de los casos la muerte. Según los últimos estudios, se sabe que en Estados Unidos muere un niño cada dos semanas debido a que se le cae encima un televisor, mueble o electrodoméstico. Los televisores pequeños no necesariamente tienen menos probabilidad de causar lesiones, cualquier mueble o electrodoméstico sin la sujeción correcta puede causarlas. Los más afectados son los niños menores de 5 años. Las zonas lesionadas suelen ser la cabeza y el cuello. ¿Qué deberíamos preguntarnos antes de comprar un nuevo televisor? ¿Dónde se colocará el televisor viejo? ¿Cómo se asegurará el televisor viejo en su nueva ubicación? ¿Cómo conseguir fijar bien el televisor nuevo? ¿Qué se puede hacer para evitarlo? Los televisores deben estar bien sujetos, fijados a la pared o a un mueble con ayuda de correas, soportes o abrazaderas para prevenir que se deslice. Mantenga el televisor y los cables fuera del alcance de los niños. Las librerías, espejos y otros muebles deben asegurarse en la pared con tornillos enroscados a un taco. Evitar dejar aparatos electrónicos como tabletas, DVD, mandos, u otros objetos que puedan crear curiosidad en los niños encima de estos muebles. Asegúrese de que las cocinas y las estufas independientes estén instaladas con soportes anti-vuelco. No dejar a los niños solos en habitaciones donde no se pueda garantizar su seguridad. ¿Dónde puedo encontrar más información? Healthy children: medidas para prevenir que los muebles y los televisores se caigan sobre los niños Texas children hospital: consejos para la prevención de caídas de televisores y muebles

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Seguridad en la cuna

Hasta los 2 años se desaconseja la almohada por riesgo de asfixia. A partir de esta edad puede utili­zarse una muy plana Durante los primeros meses es recomendable que el bebé duerma en la habitación de los padres. La cuna debe ser amplia y confortable, homologada, estable, con formas lisas o redondeadas que garanticen la seguridad. Es recomendable colocarla en una zona de la habitación lejos de fuentes de calor o frío excesivos. No situarla debajo de cuadros o estanterías. No hay que colocar cerca de la cuna objetos que puedan caerse sobre el bebé. Los juguetes deben de estar fuera de la cuna. La cuna ha de tener una altura interna mínima de 60 centímetros, es decir, desde el punto más profundo de la cuna hasta el punto más alto de la barandilla. Si tiene barrotes, la separación entre ellos debe ser de entre 4,5 y 6,6 centímetros, con el fin de evitar que el bebé introduzca la cabeza o alguna extremi­dad entre ellos y pueda quedar atrapado. Entre el colchón y los bordes de la cuna no debe haber un hueco de más de 2 centímetros por cada lado. El colchón debe ser duro, evitando así que el bebé se hunda en él, resistente y transpirable. Sus medidas han de ser adecuadas a la cuna, ya que un colchón pequeño puede dejar huecos, atrapando una pier­na o brazo del bebé. Puede ser de muelles, látex o viscoelástico. Sería conveniente introducir el colchón en una funda con cremallera y un protector de col­chón. Hasta los 2 años se desaconseja la almohada por riesgo de asfixia. A partir de esta edad puede utili­zarse una muy plana. Es importante que no haya cordones de cortinas al alcance del bebé por el riesgo de estrangulamiento. Y recuerde que el bebé debe colocarse boca arriba para dormir en la noche y a la hora de la siesta. Información sacada de la Guía práctica para padres. Desde el nacimiento hasta los 3 años. Asociación Española de Pediatría ¿Dónde puedo encontrar más información? KidsHealth

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¿Cuánta leche es recomendable para los niños?

¿Cuáles son las propiedades nutritivas de la leche? La leche es un alimento muy completo. Proporciona unas 60-65 calorías por cada 100 ml. Tiene proteínas como la caseína, azúcares como la lactosa y grasas. Además, es rica en calcio, fósforo y vitaminas, sobre todo A, D y algunas del grupo B. El calcio, los huesos y el crecimiento infantil El calcio es muy importante en el desarrollo de los huesos y, por lo tanto, en el crecimiento de los niños. Como la leche tiene mucho calcio, casi siempre se ha considerado esencial en la alimentación infantil. Efectivamente, durante los primeros meses de vida los bebés solo necesitan tomar leche y la mejor es la de su madre, sin duda. A partir de los 6 meses es necesario que tomen otros alimentos. La alimentación debe ser variada para asegurar un crecimiento normal. ¿Cuánta leche toman los niños hoy en día? Según las encuestas, los niños de hoy toman casi la misma cantidad de leche que antes… o más bien un poco menos. Pero eso es cierto si nos referimos únicamente a la leche en su forma natural: líquida y blanca. En realidad, se consume mucha más cantidad de leche que antaño, porque en el mercado hay gran variedad de derivados lácteos, listos para tomar. En los supermercados y en la nevera familiar abundan batidos, natillas, yogures, queso cremoso batido, helados, etc. Hace 3 o 4 décadas se tomaba arroz con leche, flan o natillas una vez a la semana o si había una fiesta familiar. En la actualidad, es raro el día en que no se toman 3 o 4 lácteos. Contando los productos derivados de la leche, no es raro que los niños consuman el equivalente a más de un litro cada día. ¿Cuánta leche necesitan tomar los niños? Es recomendable que los niños ingieran alimentos con calcio. La leche es un alimento barato, accesible y agradable al paladar. La cantidad recomendada de leche y derivados lácteos depende de las edades. En general, con una ingesta de medio litro de leche o derivados se proporciona el calcio necesario. Si no toma leche, puede obtenerlo de otros alimentos. Leche entera, desnatada o semi, ¿cuál es la mejor para mi hijo? A partir de los 12 meses de edad los niños pueden tomar leche de vaca. Debe ser entera, o sea, con toda su grasa. Como en esta etapa crecen muy deprisa, pero al mismo tiempo tienen un estómago pequeñito, conviene que tomen alimentos con muchas calorías. Y por el momento (salvo excepciones) el colesterol no es un riesgo para ellos. Además, la grasa de la leche favorece que se absorban mejor las vitaminas A y D. A partir de los dos años pueden tomar leche con menos grasa, o sea, semidesnatada. Y si un niño tiene sobrepeso o acostumbra a tomar muchos lácteos, es preferible que todos ellos (o la mayoría) sean desnatados. Una dieta variada es más completa Los seres humanos necesitan una dieta omnívora, muy variada, para asegurar todos los nutrientes necesarios para el crecimiento en la infancia y la adolescencia y para mantener la salud durante toda la vida. Forman parte de la dieta los alimentos vegetales (hojas, raíces, semillas, tubérculos, granos...) y también las partes de animales. La leche y sus derivados están en la larga lista de cosas comestibles. En cada cultura o región se ha ido eligiendo, entre sus recursos naturales, lo que se puede comer o no, lo que gusta, lo que debe incluir la dieta infantil o lo que se reserva para celebraciones especiales. Forma parte de la historia de la humanidad. Con la globalización, se están difundiendo costumbres de países lejanos y se están intercambiando productos. Con ello nuestra dieta a veces se enriquece, pero otras se hace monótona, al elegir siempre alimentos similares. Por eso, es importante insistir: la dieta debe ser muy variada desde la infancia.

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Los niños y el azúcar

La comida saludable debe ser la base de la alimentación evitando los azúcares libres Los azúcares, ¿son necesarios? Es muy habitual escuchar que los niños necesitan comer azúcares para tener la energía suficiente. La confusión está en el tipo de azúcares que necesitan. Unos son los azúcares complejos, como el pan, la pasta, las hortalizas y otros son los azúcares libres, como los que añadimos a los alimentos en forma de azúcar de mesa, panela, miel o están de forma natural en productos como los zumos… Son estos últimos, los azúcares libres, los que aumentan el riesgo de caries y enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes. La Organización Mundial de la Salud aconseja que los niños no superen los 37 gramos (unas 9 cucharaditas) de azúcar libre al día. ¿Dónde está el azúcar libre? El problema para las familias es conocer dónde se “esconde” el azúcar dentro de los alimentos que suelen darse a los niños. Muchos de los productos ya preparados como las galletas, los cereales de desayuno, las salsas (incluyendo de tomate), el pan de molde, los yogures, los batidos y por supuesto la bollería, las bebidas tipo “refrescos” y las chuches, tienen más azúcares libres en una sola comida que lo máximo recomendado en todo el día. Por ejemplo, si un niño almuerza un yogur bebible y una bolsita de galletas, fácilmente estará tomando en una sola ingesta el doble de lo máximo recomendado en todo el día. Capítulo aparte merecen los zumos de frutas, aunque sean caseros. Al no tener la fibra dietética como la fruta entera, además de tomarse en mayor cantidad, a mayor velocidad y sin el proceso de masticación, los azúcares que se toman con ellos son considerados libres, de los que hay que limitar el consumo para disminuir el riesgo de enfermedades crónicas. Incluso los batidos y la fruta cocinada de cualquier manera (asada, frita, al microondas…), liberan este tipo de azúcares, por lo que es mejor ofrecerlos de forma esporádica y dar prioridad a la fruta entera, adaptada a la edad del niño. ¿Qué azúcares se deben controlar? Cuando miramos la etiqueta de los alimentos, los azúcares libres pueden estar escondidos con palabras que no son fáciles de reconocer. Si entre ellos aparecen las siguientes palabras, significa que le han añadido azúcares libres: azúcar, jarabe, glucosa, galactosa, sacarosa, fructosa, sirope, néctar. La miel también se incluye en este listado, ya que gran parte de su composición es azúcar libre. Una cosa es que los niños disfruten de vez en cuando de los productos con azúcares libres y otra que los tomen a diario, pensando que los necesitan porque mucha publicidad va dirigida a ellos. El objetivo debe ser que la comida saludable sea la base de su alimentación y además disfruten de ella sin tener que recurrir a otras opciones menos adecuadas. ¿Qué alternativas hay? Lo ideal sería que los niños conozcan, acepten y disfruten de los diferentes sabores de los alimentos al natural. Si bien es cierto que la preferencia por el sabor dulce es parte de la vida humana, este gusto se puede “entrenar”. A medida que se reduce la cantidad de azúcar libre, el paladar se acostumbra a otras gamas de sabores y descubre matices antes no detectados. Natural SIN Azúcar El Yogurt natural SIN azúcar: como hemos comentado anteriormente, el paladar se acostumbra. Les gustará el yogurt natural Sin azúcar si es así como lo toman, ya que asocian este sabor al yogurt. No hay ninguna necesidad de añadirle azúcar. Fruta entera mejor que en zumo La fruta desecada, como los dátiles, los higos o las pasas, contienen azúcares saludables sin perder ese dulzor que tanto atrae. Ante la duda, la fruta entera en múltiples versiones, colores, olores y sabores, aportan sabor dulce a los platos. ¡No dudes en elegirla con tus pequeños! ¿Dónde puedo encontrar más información? Revelando el azúcar oculto

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