Actualidad

Primeros auxilios para padres: guía práctica

captura_de_pantalla_2017-10-19_a_las_21.17.42.png

19 de octubre de 2017

Comparte en

Los accidentes son la principal causa de muerte de los niños. Saber qué hacer en una situación de urgencia les puede salvar la vida. Con la edición de la “Guía práctica de primeros auxilios para padres”, presentada en el Hospital Niño Jesús de Madrid, se informa a los padres sobre cómo actuar.

A través de sus páginas amenas y sencillas, los padres pueden saber qué hacer si un niño vomita, le ha salido un sarpullido, le sangra la nariz o tiene fiebre.

Cómo actuar ante accidentes como quemaduras, golpes, intoxicaciones y atragantamientos en los que es importante saber qué hay que hacer, pero también qué no hay que hacer.

Por ejemplo, ante picaduras de medusas se recomienda enjuagar la zona con agua de mar y no con agua dulce. O en picadura de garrapata, se recomienda agarrar la garrapata por la cabeza con una pinza y no utilizar vaselina.

Y sobre todo cómo actuar en situaciones de riesgo vital, como en un atragantamiento o ante un niño inconsciente.

Esta guía práctica de primeros auxilios puede descargarse desde la  web de la Comunidad de Madrid, de forma gratuita.

¿Quieres saber más sobre la salud de tus hijos?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe consejos prácticos, información actualizada y recursos útiles para cuidar del bienestar físico y emocional de tus hijos, desde la infancia hasta la adolescencia.

La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

Etiquetas

  • Reanimacion Cardiopulmonar
  • primeros auxilios
Quizá también te podría interesar

Noticia

Deporte y valores: una guía para los padres

El deporte es mucho más que una actividad física: es equilibrio con el entorno, es inteligencia para analizarlo, es crecimiento. La práctica deportiva aporta beneficios físicos, claro, pero además ayuda enormemente en el desarrollo emocional y contribuye a la adquisición de valores fundamentales para cualquier persona. Así empieza el manual para padres: deporte y valores, editado por la Fundación Mutua Madrileña. Se trata de una guía que, como sus autores dicen, tiene como objetivo fomentar el buen entendimiento de los padres con el resto de los miembros del equipo, entrenadores y árbitros. Porque no hay que olvidar que los padres y madres son fundamentales a la hora de ayudar a los niños para que el deporte contribuya a promover su adecuado desarrollo personal. El deporte favorece el desarrollo de valores, acerca del respeto, el trabajo en equipo, la responsabilidad, la disciplina, la convivencia, la confianza y la aceptación de la diversidad. Al pasar las hojas de la guía, se van describiendo los problemas cotidianos a los que se enfrentan los padres en el deporte. Capítulos como: “Papá, mamá ¿qué deporte hago?", “¡Arbitro, ponte gafas¡”, “El entrenador no tiene ni idea”, “La importancia del trabajo en equipo”... describen situaciones cotidianas, que muchas familias tienen que abordar con sus hijos. Desde EnFamilia recomendamos su lectura Se puede consultar en: Manual para padres. Deporte y valores . Cómo sacar al deporte el máximo partido en la educación de tus hijos.

Leer más

Noticia

Guía para padres sobre la prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil

En España, una de cada cinco consultas que se atienden en los servicios de urgencias pediátricas de los hospitales se debe a “lesiones no intencionales” como caídas y golpes. El hogar y el colegio son dos de los lugares donde se producen con más frecuencia. Estos datos, publicados recientemente en la revista científica Anales de Pediatría, van en línea con otros estudios realizados sobre este tema y, sin duda, ponen de manifiesto una vez más la importancia que tiene la prevención en la edad infantil y juvenil. En todas las sociedades, los niños son la población más expuesta a lesiones y traumatismos, por la propia naturaleza de los menores. Por ello, es preciso trabajar por su bienestar a todos los niveles: desde las familias y los educadores, hasta las autoridades y los legisladores; siendo prioritaria la labor preventiva del pediatra en todas las etapas de la vida. Este es precisamente el objetivo de esta Guía para padres sobre la prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil, en la que han participado profesionales de la Asociación Española de Pediatría (AEP): poner a disposición de las familias los conocimientos y medidas que pueden contribuir a evitar accidentes prevenibles. Elaborada con información rigurosa, basada en análisis científico, con un formato atractivo y un lenguaje comprensible, esta guía recoge consejos y precauciones que se deben tomar en los diferentes entornos en los que se mueven los niños (desde la casa hasta el coche, etc.) para que sean seguros. Y es que, en muchas ocasiones, medidas sencillas pueden prevenir grandes sustos, incluso lesiones permanentes. Además, el manual incluye un capítulo sobre primeros auxilios. El compromiso de la AEP, como sociedad científica aglutinadora de los pediatras españoles que trabajan para la salud y el bienestar infantil y juvenil, es seguir avanzando en la generación de nuevos conocimientos respecto a las medidas de protección, divulgarlos entre los profesionales y la sociedad en general, y estimular su aplicación. Por ello, agradecemos la colaboración de la Fundación MAPFRE en la divulgación de este material que ahora se presenta. Confiamos que resulte de utilidad y que, entre todos, avancemos hacia conseguir un entorno más seguro para todos los niños. M.ª José Mellado. Presidenta de la Asociación Española de Pediatría Enlaces para ampliar la información Guía para padres sobre la prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil (PDF)

Leer más

Artículo

Parada cardíaca

Es importante el conocimiento por la población de las maniobras básicas de reanimación La parada cardiorrespiratoria (PCR) es la interrupción brusca, inesperada y potencialmente reversible de la respiración y de la actividad mecánica (contracciones) del corazón. ¿Cómo podemos identificarla? Si un niño está en situación de PCR, podemos encontrarlo: Inconsciente (no responde cuando lo llamamos o estimulamos suavemente, evitando sacudidas vigorosas. No respira o tiene una respiración dificultosa. No tiene pulso u otros signos de vida (no se mueve, no tose, no respira) ¿Es muy frecuente la PCR en niños? Afortunadamente NO. La PCR en niños es un evento raro. La incidencia estimada de PCR extrahospitalaria en niños es de 8 a 20 casos por cada 100 000 niños cada año y la de PCR hospitalaria entre 2-6 % de los niños ingresados en una unidad de cuidados intensivos. A diferencia del adulto, generalmente no se presenta de forma súbita e inesperada si no que se puede predecir. Esto es así porque la causa que con más frecuencia conduce a la PCR en el niño es respiratoria, y suele producirse de forma gradual. ¿Cuáles son las causas de PCR en niños? Las causas más frecuentes de PCR varían según la edad. En general, la PCR suele ser respiratoria; en niños mayores y adolescentes aumentan las de origen cardiaco. En menores de 1 año las causas más frecuentes son: el síndrome de muerte súbita de lactante, las malformaciones congénitas, enfermedades respiratorias y obstrucción de la vía aérea. En mayores de un año la causas más frecuentes son: traumatismos (accidentes de tráfico, caídas, quemaduras), ahogamientos, intoxicaciones. El paro cardiaco repentino es una de las principales causas de muerte entre deportistas jóvenes, pero también afecta a jóvenes y niños mayores que no participan en los deportes organizados. Puede ocurrir mientras se hace ejercicio o en reposo e incluso durante el sueño. Las principales causas de paro cardiaco repentino de origen cardiaco son: miocardiopatías, anomalías de las arterias coronarias, canalopatías (producen arritmias ), síndrome de Wolf-Parkinson-White, miocarditis y síndrome de Marfan. ¿Cómo podemos identificar que un niño tiene riesgo de presentar PCR? Es muy importante reconocer cuanto antes los signos clínicos que nos pueden alertar de que se puede producir una parada cardiaca y así actuar rápidamente para evitarla. Son signos clínicos de alarma: Insuficiencia respiratoria grave: Taquipnea, es decir, el niño respira mucho más rápido de lo normal. Es el primer signo de dificultad respiratoria en niños. La frecuencia respiratoria normal (es decir, el número de respiraciones por minuto) es inversamente proporcional a la edad del niño (en recién nacidos y lactantes es muchísimo mayor que en niños mayores y adultos). Por otro lado, si un niño que respira muy rápido enlentece bruscamente la frecuencia respiratoria o esta se hace irregular es un signo de parada inminente. Dificultad para respirar: Aleteo nasal (las fosas nasales se ensanchan cuando respira) más frecuente en bebés. Retracción o tiraje subcostal, intercostal o supraesternal (se hunde la zona por debajo de las costillas, entre las costillas y por encima de la clavícula). Este signo se presenta más fácilmente en lactantes o niños pequeños en los que su pared es más elástica. Si aparece en niños mayores de 5 años indica que el compromiso respiratorio es importante. Respiración ruidosa Coloración mucocutánea: el color normal de los labios, las uñas, las palmas de la manos y de los pies es sonrosado. Si se ponen morados es un signo de falta de oxígeno (aunque de forma aislada puede deberse a cambios de temperatura como puede ocurrir al salir del agua de la bañera o piscina). Alteración del nivel de conciencia. Insuficiencia cardiaca grave: Taquicardia (frecuencia cardiaca (latidos/minuto) superior a lo normal) o bradicardia (frecuencia cardiaca inferior a lo normal). Aunque la taquicardia sinusal es una respuesta común a múltiples situaciones de estrés (como ansiedad, fiebre o dolor) también puede ser un signo de fracaso circulatorio. La frecuencia cardiaca normal varía al igual que la respiratoria según la edad y es también inversamente proporcional a la misma. Piel fría, pálida, cianótica o moteada y con un relleno capilar lento (tiempo que tarda la piel de las extremidades en ponerse de nuevo rosada cuando la presionamos). Alteración del nivel de conciencia: confusión, irritabilidad, letargia o estupor Disminución de la diuresis (es decir orina muy poco). Los lactantes presentan un llanto fuerte y vigoroso, por tanto, si un lactante presenta un llanto débil puede ser un signo de alarma también. ¿Cuál es el pronóstico de la PCR? Lamentablemente la supervivencia global de la PCR sigue siendo baja, superior al 25% en los casos de PCR intrahospitalaria y cercana al 10% en las ocurridas fuera del hospital. Tienen mejor pronóstico cuando la causa es de origen respiratorio y si se inician precozmente maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) de calidad. Dado que, con un correcto entrenamiento, las maniobras de RCP básica son fáciles de aprender y de administrar, sería muy importante trasladar su conocimiento a toda la población. ¿Dónde puedo encontrar más información? https://www.aeped.es/enfamilia/actualidad/primeros-auxilios-para-padres-guia-practica https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/injuries-emergencies/sport… https://www.cardiopedhgugm.com https://www.menudoscorazones.org

Leer más

Artículo

Reconocimiento médico para la práctica deportiva

¿Es necesario un examen médico para que la práctica deportiva sea segura? Es conveniente realizar un examen previo a los deportes de competición, ya que: Puede detectar algunos factores de riesgo de muerte súbita, aunque, desgraciadamente, no se puede prevenir en todos los casos. Previene o evita lesiones. Posibilita intervenciones preventivas como, por ejemplo, consejos nutricionales, de hidratación y promueve estilos de vida saludable. Todos los estamentos implicados en la práctica deportiva se muestran de acuerdo sobre la necesidad de realizar un examen previo a la participación, aunque este examen no sustituye nunca a los programas de salud infantiles. ¿Qué pretende detectar el examen? El reconocimiento de la aptitud deportiva trata de detectar enfermedades, fundamentalmente del corazón, que incapaciten o limiten la práctica deportiva y valorar alteraciones músculo-esqueléticas (alineación ósea, apoyo, atrofias musculares, etc.) que puedan aumentar el riesgo de lesiones. El reconocimiento sirve también para valorar el estado general de salud y la condición física, realizar educación sanitaria e informar sobre cuestiones relacionadas con la práctica deportiva. ¿En qué consiste el reconocimiento de aptitud deportiva? Aunque no haya consenso sobre el examen idóneo, este debería incluir: La historia clínica detallada, preguntando, directamente al niño o a sus padres o mediante un cuestionario estandarizado, por antecedentes familiares de muerte súbita y enfermedades hereditarias, enfermedades previas crónicas, alergias o episodios de síncope. Esto constituye el pilar fundamental del examen. La exploración física, centrada sobre todo en el aparato cardiovascular y el locomotor. Es el segundo componente imprescindible. Las pruebas complementarias no son siempre necesarias para la participación en prácticas deportivas, pero el electrocardiograma en reposo parece útil en la prevención de algún tipo de muerte súbita en deportes de competición. Continúa sin desarrollarse en nuestro país una normativa, existente en otros países de Europa, sobre la periodicidad de los reconocimientos y la validez de los mismos. ¿Y si se tiene alguna alteración que contraindique algún deporte concreto o actividades deportivas de competición? Contraindicar definitivamente la práctica deportiva a un niño puede conllevar importantes consecuencias psicológicas y privarle de los beneficios de la actividad física; por tanto, la decisión ha de estar perfectamente fundamentada. ¿Hay enfermedades limitantes para algunos deportes en concreto? Hay contraindicaciones relativas o limitaciones para la práctica de deportes de contacto en niños que tengan pérdida de visión, ausencia de un riñón, alteraciones de la coagulación, traumatismos craneoencefálicos o alteraciones medulares graves, y para los deportes acuáticos, en caso de epilepsia no controlada. Solo son causa de contraindicación absoluta las cardiopatías descompensadas y si el niño está enfermo con fiebre, vomita o tiene diarrea. Si un niño tiene una discapacidad, ¿puede realizar deporte? Sí, es aconsejable dentro de las posibilidades del niño que participe en actividades con el resto de sus compañeros en el colegio. Si la discapacidad se lo impide, se debe intentar realizar actividad multideporte adaptada a sus condiciones. Si un niño tiene asma, ¿puede realizar actividad física? ¿En qué condiciones? Si el asma está controlada, la actividad física mejorará su calidad de vida y disminuirá la gravedad de las crisis. Es conveniente que consulte con su pediatra si tiene que administrarse antes del ejercicio alguno de los inhaladores que utiliza habitualmente y cómo adaptar la medicación a la actividad física prevista, incluido el tratamiento de posibles crisis de broncoespasmo. Debe hacer un calentamiento gradual. En invierno es muy importante inhalar el aire por la nariz o a través de una protección (bufanda, “braga”…) y evitar hacer actividad física si se tiene una infección respiratoria. Los niños con alergia a pólenes a veces han de evitar la actividad física en el exterior durante los días con alta concentración de polen ambiental.

Leer más

Artículo

Juguetes conectados: guía para utilizarlos de forma segura

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) junto con la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes han hecho pública una guía para el uso seguro de los juguetes conectados . El objetivo es asegurar la diversión de los niños y adolescentes a través de la tecnología sin riesgos. A continuación, un pequeño resumen del documento original, que se puede consultar al completo. 1. ¿Qué es un juguete conectado? Los juguetes conectados son aquellos que poseen funciones de conectividad para interactuar con otros dispositivos domésticos, como tabletas y móviles, o para intercambiar datos a través de internet. Pueden, por ejemplo, responder a órdenes o preguntas, captar imágenes a través de cámaras integradas o incluso conectarse al móvil a través de aplicaciones. 2. ¿A qué nos exponemos? Muchos juguetes conectados utilizan información personal del menor durante el juego. Además, los juguetes conectados poseen sensores, micrófonos o cámaras que permiten la interacción y el intercambio de información con el niño y con otros dispositivos. En el caso de no ser suficientemente seguros, pueden permitir que una persona ajena consiga conectarse directamente con el juguete o con el dispositivo vinculado (móvil o tableta). 3. ¿Cómo elegir un juguete conectado? A la hora de elegir un juguete conectado para un niño hay que tener en cuenta varios aspectos, como la edad recomendada para el uso de cada juguete. Es recomendable acompañar al niño en el juego para mostrarle cómo jugar de forma responsable. 4. ¿Cómo configurar el juguete para que sea más seguro? Es importante configurar el juguete para que sea más seguro, sobre todo si el juguete se conecta a otro dispositivo (como móviles y tabletas). De igual forma, hay que asegurar la conexión wifi para bloquear el acceso a otras personas. Para obtener ayuda se puede llamar gratis a la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE 900 116 117. 5. ¿Cómo enseñar a los niños a jugar con más seguridad? Disfrutar de tiempo de ocio en familia siempre es positivo, pero tratándose de juguetes complejos como son los que tienen conexión a internet, esta buena práctica es fundamental. De la mano de los padres y con su ejemplo, aprenderán a jugar de forma segura.

Leer más

Artículo

Separación respetando al niño. Recomendaciones para los padres

Cuando los padres se separan, los niños necesitan tiempo para organizar sus emociones y que les hablen de la nueva situación. Sobre todo, respeto Cuando la decisión de la separación es firme, llega el momento de trasmitírsela a los hijos. En ese momento es importante: Explicitar que siguen queriendo igual a sus hijos para evitar la sensación de abandono y culpabilidad que muchas veces tienen. Ofrecer explicaciones acordes con la edad del niño para que entiendan lo que ocurre. Entender y contener los síntomas del niño. ¿Cómo suelen reaccionar los niños a esta noticia? Hay que conocer las posibles respuestas de los hijos ante la noticia. En la mayoría de los casos las explicaciones de los padres adaptadas a cada edad, el tiempo y la vuelta a las rutinas normalizan los síntomas. Los más frecuentes son: Los más pequeños pueden retroceder en sus logros, como volver a usar pañales. A cualquier edad es normal que un niño tenga síntomas psicosomáticos (dolor de cabeza, dolor abdominal...) que expresen el malestar secundario a la separación de sus padres, incluso en separaciones “amistosas”. También a cualquier edad puede haber todo tipo de síntomas inespecíficos involucrando el sueño, la alimentación, el rendimiento escolar o la conducta. En ocasiones aparecen en el niño síntomas emocionales que se exteriorizan mediante sentencias que afectan la sensibilidad y ánimo de los progenitores. Por ejemplo, “tu ya no me quieres”, “me quiero morir”, “eres malo conmigo”, etc. Es importante entender, escuchar y explicar el motivo por el que se siente así y librarle de las dudas de la pérdida del cariño de sus padres. ¿Y después de la separación? A la hora de establecer la nueva dinámica que surge tras la separación, es crucial velar por los intereses de los niños en la medida de lo posible. Por ello se debe intentar: Mantener en lo posible los vínculos afectivos con abuelos, primos, tíos, etc. de ambas partes. Que el niño disponga de un espacio propio y estable tanto en su casa como en la nueva casa del progenitor que se ha marchado. Mantener los amigos y las rutinas diarias (mismo colegio, horarios, actividades, etc.). En cuanto a las características de las relaciones que se establecen después de la separación, las recomendaciones principales son: Cuando la separación no es amistosa, se puede acudir a un servicio de mediación familiar o a los tribunales de justicia. Aunque en la medida de lo posible hay que procurar judicializar lo mínimo la vida del niño. En demasiadas ocasiones, los hijos se utilizan como un elemento de chantaje emocional que puede terminar en largas y estresantes peritaciones y en la asistencia a juicios. Todo esto son elementos perturbadores poco adecuados para el desarrollo afectivo y emocional del niño. No manifestar los desacuerdos de pareja delante del niño. Es preferible que las decisiones estén consensuadas por ambos progenitores (castigos, tiempo de TV, lo que se le compra, etc.). No se debe involucrar al hijo en decisiones de adultos. No predisponer en contra del otro progenitor y, en la medida de lo posible, transmitir ideas positivas del mismo, sin mentir. Incluso en las ocasiones en las que existan elementos negativos, siempre es posible encontrar algo positivo que se le puede recordar al niño. Y poco a poco, según la edad y capacidad de comprensión, se le irá informando también de la parte negativa. El niño no debe ser un informante de todo lo que pasa en la casa del otro progenitor. Estas conductas, que en ocasiones se favorecen y premian por alguno de los padres, son desafortunadas. Cuando el niño cuente algo que corresponde al ámbito privado del otro domicilio se le debe indicar la inadecuación de su comportamiento, o restar importancia. En ocasiones se intenta compensar el estrés que produce la separación en el niño con regalos y concesiones que en otras circunstancias no se realizarían. Hay que evitar ese exceso de permisividad y actuar siempre de común acuerdo con el otro progenitor. Esto evita entrar en el juego afectivo del niño (“mamá / papá sí me lo compra y tú no me lo compras porque me quieres menos”). No cuestionar las decisiones del otro cónyuge delante del niño ni las nuevas parejas que pudiera tener: “si mamá/papá ha decidido llevarte de vacaciones a tal sitio, está bien hecho”, “si el novio/novia de papá/mamá te ha puesto ese castigo, me parece bien”. Los desacuerdos deben hablarse entre adultos sin estar el niño presente.

Leer más

Artículo

Recomendaciones para padres de adolescentes en situación de confinamiento por la COVID-19

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha realizado una serie de recomendaciones para los padres de chicos adolescentes basadas en la comunicación, la confianza, la responsabilidad y el respeto mutuo. Estas recomendaciones han sido elaboradas en colaboración con la Sociedad de Medicina del Adolescente (SEMA) e incluyen a través de 12 puntos los diferentes aspectos de la convivencia con los hijos en esta edad. ¡Esperamos que les resulte de interés! Fomenta la comunicación, hablando con ellos y explicándoles qué es la COVID-19 y dales pie a que pregunten sus dudas y expresen sus miedos. Hazles partícipes del reto que supone la epidemia. Sé sincero diciéndoles lo que se espera de ellos y explícales el esfuerzo que se está realizando entre todos. Mantén una rutina similar, levantarse y acostarse más o menos a la misma hora. Todos los días han de realizar deberes y/o las diversas tareas académicas del centro donde cursan estudios para no perder el ritmo académico. También es muy importante que tengan momentos de tranquilidad, aburrimiento y creatividad. Anímalos a participar en la plataforma escolar, en caso de que la haya. Establece unas normas más flexibles en cuanto a la tecnología. Las relaciones sociales son una parte fundamental en esta etapa y, ahora, su única vía para mantenerlas es a través de las pantallas. No poder quedar con sus amigos ni salir a los sitios habituales de ocio puede provocar en ellos sentimientos de impotencia y frustración. Anímalos a mantener relación con sus amigos aunque sea a distancia. Permite y respeta su intimidad. Llama antes de entrar a su habitación y no cojas su móvil sin permiso, por ejemplo. No entréis en discusiones innecesarias (por ejemplo, por que tenga las zapatillas en medio de la habitación). Es el momento de centrarnos en las cosas importantes y no desgastar nuestra relación con ellos. Fomenta la relación a distancia con sus abuelos para trabajar la empatía y que entiendan que cumpliendo las normas protegen a otras personas, entre ellos, a sus seres queridos. Permíteles ver las noticias para conocer cuál es el estado actual, pero no es aconsejable la sobreinformación. Es importante que estén informados de la evolución de la curva de contagios. Anímalos a escuchar testimonios o recomendaciones de personas que admiren (artistas, youTubers, influencers, etc.). Es un buen momento para reflexionar sobre la importancia de todos los trabajos. Esto les puede ayudar a tomar decisiones sobre su orientación profesional en el futuro. Pon en valor frente a ellos el esfuerzo de aquellas personas que están trabajando por los demás. Organiza actividades en familia como juegos de mesa, películas, series, etc., pero no les obligues a participar en ellas. Recuérdales que mantengan su móvil limpio y se laven a menudo las manos. Si alguien es sospechoso de haber sido contagiado, es conveniente que se ponga mascarilla y recordar evitar tocar superficies comunes, picaportes, grifos... Proponles hacer planes de lo que les gustaría hacer cuando la situación mejore para mantener la motivación. Fomenta su imaginación. Es importante mantener hábitos de vida saludables. Controlar la ingesta de alimentos calóricos, dormir al menos las ocho horas recomendadas y realizar actividad física que les mantenga activos a través de bailes, series de entrenamiento en Youtube o actividades domésticas.

Leer más

Noticia

Traslado a España de los primeros niños ucranianos con cáncer para continuar su tratamiento en nuestro país

La guerra en Ucrania está provocando una situación humanitaria dramática en ese país. Miles de niños enfermos de cáncer han visto sus tratamientos suspendidos con el riesgo añadido de limitar sus oportunidades de curación. Respondiendo a la llamada de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica Europa (SIOPE) y de la organización St. Jude Global, la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP) -integrada dentro de la Asociación Española de Pediatría (AEP)- en coordinación con la Fundación Aladina han puesto en marcha los dispositivos médicos y logísticos necesarios para la llegada a España de estos niños ucranianos. Con el respaldo de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y los Ministerios de Sanidad y de Defensa, se ha podido organizar para hoy viernes la llegada, al aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz en Madrid, de 30 niños ucranianos enfermos de cáncer que ya han podido cruzar la frontera. Es el primero de los cuatro vuelos previstos para evacuar desde Polonia a 100 niños ucranianos . Con ellos vuelan a la capital española sus familiares acompañantes, huyendo del horror de la guerra y en busca de una oportunidad para que estos niños puedan sobrevivir a la enfermedad. Los niños serán trasladados a los cuatro hospitales públicos madrileños de referencia en el tratamiento del cáncer infantil (Niño Jesús, Gregorio Marañón, 12 de Octubre y La Paz) dónde se les realizará el triage médico para evaluar su estado de salud y valorar su posible ingreso. A la iniciativa de SEHOP y Fundación Aladina, y siempre en coordinación con el Ministerio de Sanidad, se han unido otras fundaciones y organizaciones de apoyo e investigación del cáncer infantil, que han contribuido de manera definitiva a que todo el proceso de llegada, traslado y acogida haya sido posible: Federación de niños con cáncer, Fundación Josep Carreras, Unoentrecienmil, Juegaterapia, Fundación Pablo Ugarte, El Sueño de Vicky, Fundación Villavecchia y Cris contra el Cáncer. Asimismo, un equipo de voluntarios de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) ha colaborado a realizar los trayectos necesarios. Desde aquí hacemos un llamamiento para que se detenga de forma inmediata esta guerra, inadmisible en cualquier parte del mundo y que está produciendo tantas pérdidas de vidas humanas y una gravísima repercusión sobre la salud física y psíquica de la población afectada en general pero muy especialmente de la infanto-juvenil.

Leer más

Artículo

Conmoción cerebral durante la práctica deportiva

¿Qué es una conmoción cerebral? La conmoción cerebral es una lesión del cerebro producida cuando el niño o el adolescente sufren un golpe directo en la cabeza o cuando una sacudida brusca hace que la cabeza se mueva rápidamente hacia adelante y hacia atrás (lo que provoca que el cerebro rebote dentro del cráneo). Esto produce una alteración en la función del cerebro, que suele afectar a la memoria (capacidad para recordar las cosas), a la orientación (capacidad para saber dónde se está o qué día es) y a la agilidad mental. ¿Cuáles son los síntomas? Después de que se produzca un golpe en la cabeza es importante que los padres, entrenadores o profesores observen si aparece cualquiera de los siguientes síntomas: Parece estar aturdido o desorientado. Se olvida de las cosas. No puede recordar lo que ha pasado antes o después del golpe. Realiza preguntas repetitivas. Le cuesta encontrar las palabras adecuadas. Le cuesta concentrarse. Alteraciones del equilibrio o coordinación. Se mueve con torpeza o se tambalea al caminar. Responde a las preguntas más despacio de lo habitual. Pierde el conocimiento (aunque sea por poco tiempo). Muestra cambios en su comportamiento o estado de ánimo. Tiene dolor de cabeza o sensación de “presión” en la cabeza. Le molesta la luz o el ruido. Mareo. Náuseas o vómitos. Visión borrosa o doble. Se siente débil, cansado o no se siente “del todo bien” o no tiene “ganas de hacer nada”. Alteraciones en el sueño: puede dormir más o menos de lo habitual o tener dificultad para conciliar el sueño. ¿Cómo se diagnostica? Si el niño presenta cualquiera de estos síntomas tiene que ser evaluado por un médico. Para hacer el diagnóstico, el médico le hará unas preguntas al niño y a los padres y realizará una exploración física. Las pruebas de imagen del cerebro (tomografía computarizada o resonancia magnética) generalmente no son necesarias, ya que en la conmoción cerebral son característicamente normales. ¿Cómo se trata? Si sospecha que su hijo ha sufrido una conmoción cerebral es muy importante que sea retirado inmediatamente del partido o de la práctica deportiva que estaba realizando y no podrá volver a jugar en el mismo día. Después de una conmoción cerebral el cerebro necesita reposar para curarse. Por ello, el tratamiento más importante es que el niño o adolescente descanse, realizando reposo físico y mental hasta que los síntomas desaparezcan. Durante el período de reposo físico, el niño no debe practicar ningún deporte o hacer ejercicio intenso ni otra actividad en la que haya riesgo de sufrir un nuevo golpe en la cabeza (por ejemplo, montar en bicicleta o jugar al fútbol). En la mayoría de los casos, después de 2 o 3 días, puede ir aumentando su actividad diaria de forma progresiva, siempre que sus síntomas no empeoren. Durante el reposo mental el niño no debe pasar mucho tiempo jugando a videojuegos, con el teléfono móvil, trabajando en el ordenador, en las tareas escolares o haciendo otros trabajos que requieran una concentración prolongada. Su médico le aconsejará cómo y cuándo el niño puede reincorporarse a sus actividades habituales. La mayoría de los niños se recuperan en menos de una semana, pero algunos pueden tener síntomas durante semanas o meses. ¿Cómo se puede prevenir? Explique a su hijo que cuando sufra un golpe en la cabeza durante la práctica deportiva debe comunicarlo a un adulto (padre, entrenador, profesor, profesional sanitario). Enséñele a respetar las normas de seguridad en los diferentes deportes. En actividades deportivas de riesgo, debe usar un casco que le proteja de las lesiones del cerebro más graves.

Leer más
Mostrando documento 1 de 12: Deporte y valores: una guía para los padres